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¿Cómo mejorar la relación con tu cuerpo en el posparto?

¿Cómo mejorar la relación con tu cuerpo en el posparto?

Si ya pariste y no te sientes cómoda con tu cuerpo o aún estás esperando la llegada de tu bebé y ya te empieza a preocupar cómo recuperarás la figura que tenías antes de embarazarte, queremos ayudarte a mejorar la relación con tu cuerpo en el posparto.

Tuvimos una entrevista con Karen Levy (https://www.instagram.com/karen.levy.galvez/), ella es doula posparto y con una breve reflexión, te invita a ser más paciente contigo misma y con la máquina tan hermosa que dio vida, tu cuerpo.

Para tener un posparto amable…

Algo básico para tu tranquilidad es aceptar tu cuerpo y darle oportunidad de sanar a su ritmo según sus necesidades. Es importante tener paciencia con el bebé y con los integrantes de toda la familia pero, sobre todo, con uno mismo para poder atravesar el proceso de posparto de la manera más amena posible.

Te recomendamos leer nuestro artículo: La importancia de tener el acompañamiento de una doula posparto

“Yo trato siempre de decirle a las mamás, ¿cuánto le tomó a tu cuerpo ponerse de ese tamaño antes de que naciera tu bebé?, le tomó 40 semanas, más o menos, en donde fuimos viendo los cambios poco a poquito”, explicó Karen.

La mamá tuvo nueve meses para ir notando cambios paulatinos, su cuerpo se convirtió en un hogar y dio vida, un hecho naturalmente extraordinario. Sin embargo, después del parto, llega la realidad de golpe, “tienes a tu bebé y tu cuerpo cambió de un día para otro”, es decir, ya no hubo nueve meses para ver cómo tu cuerpo cedía ante el embarazo, abruptamente el organismo atraviesa una recuperación física que no sostiene sólo a la apariencia, sino al estado de salud integral de la mamá. Por ello, es importante que seamos conscientes de que una mamá que acaba de parir, está en recuperación, incluso en reconstrucción.

Normalicemos el cuerpo en posparto

“Creo que podemos empezar por decir: normalicemos los cuerpos de mamás en posparto, mostremos nuestro cuerpo posparto y, ¿qué es un cuerpo posparto?”, dijo la especialista para hablar con naturalidad al respecto.

“Empezamos a tener tabú tras tabú en nuestros cuerpos y ¿cómo si ya parí por qué tengo esta panza de 5 meses? ¿Por qué estoy tan inflamada? ¿Por qué me salieron tantas estrías?”, añadió Levy evidenciando algunas de las inconformidades más comunes entre mamás.

“Generalmente, es un cuerpo que todavía tiene pancita, pancita como de embarazo pero aguadita y eso no nos lo cuentan, esas no son las partes que nos enseñan las celebridades en las redes sociales”, señaló Karen.

“No nos enseñan su cuerpo posparto, porque hay que taparlo, porque hay que cubrirlo, hay que fajarlo, hay que adelgazar, hay que regresar… esa es la presión”, explicó Karen invitando a las mamás a hacer a un lado la perfección que se ve en redes sociales.

¿Por qué se cae en la autoexigencia de querer el cuerpo “de antes”?

Las portadas de revista exponen cómo las famosas logran recuperar su figura tan rápido, las muestran con orgullo y admiración, omitiendo toda la presión que tuvieron para volver a salir a las cámaras y verse “bien”. Esa presión es tóxica y va en contra del ritmo del propio cuerpo en sanar, “la presión de afuera y también la presión propia, volver a tener el cuerpo que yo tenía antes de estar embarazada”.

Necesitamos alimentar a la sociedad con pensamientos empáticos, en donde la figura de la mamá no sea el tema principal de la noticia. Debería importar más su estado de salud físico, mental y emocional. “Lo normal es que sea paulatino, lo normal es que la pérdida de peso sea poco a poco”, agregó.

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¿Habías pensado esto?

Karen puso sobre la mesa un tema interesante, dijo, “la panza de una mujer embarazada es preciosa, en cualquier lugar, eso es de mucha aceptación y entonces está bien, es un estándar de belleza muy bonito… Pero no lo es así el cuerpo posparto”, señaló Karen Levy para contrastar lo que podría ser o no bello. “Lo escondo, entonces lo niego, entonces no lo muestro… Entonces me apena, me avergüenza y no quiero estar así, cuando en realidad el cuerpo posparto es un testimonio vivo del milagro de volvernos mamás”, añadió, “nos está enseñando nuestro cuerpo lo que es capaz de hacer”.

Mejora la relación con tu cuerpo en el posparto

Queremos que, a raíz de la experiencia de Karen Levy como mamá y doula posparto, te apropies las siguientes ideas como pensamientos que se transformen en cariño, respeto y admiración por tu cuerpo después de dar a luz:

1. Toma en cuenta que si a tu cuerpo le costó 9 meses prepararse para el parir, entonces al cuerpo posparto, también le tomará tiempo recuperarse.

“A la semana ya estamos viendo qué comemos, qué no comemos, qué ejercicio hacemos, qué menjurje nos ponemos, para quedar flacas… Cuando el cuerpo está trabajando a marchas forzadas por recuperarse”, añadió Levy. Sé paciente contigo, con la naturaleza y con la máquina tan perfecta que eres, date tiempo, tienes mucho amor para dar, no olvides dártelo a ti misma.

2. Enfócate en lo que es realmente importante.

“La figura no es realmente importante en este momento, lo importante es la relación saludable con mi cuerpo, ¿de qué voy a nutrir este cuerpo que está nutriendo a otro cuerpo?”. La experta enfatiza que no se trata de bajar de peso, sino de nutrirlo correctamente desde lo que come, lo que bebe y su calidad de descanso, “le voy a permitir a mi cuerpo estar saludable para recuperarse y después cuando mi bebito haya crecido y estemos más adaptados… Entonces sí, me puedo enfocar en qué puedo hacer para mejorar la figura”.

Con respecto a la lactancia, añadió que es el momento para bajar de peso, “la lactancia es un momento de requerimiento calórico muy fuerte, entonces vamos a darle al cuerpo lo que necesita en lugar de privarme de cosas cuando más necesito alimentarlo”. ¡Claro! Es importante que te sientas bien contigo, pero es más importante que te abraces desde el pensamiento y con tus emociones, cuida tu diálogo interno y verás que la belleza fluirá de adentro hacia afuera.

3. Olvídate de la presión.

“Detectar qué es lo que me está presionando de afuera y de nosotras mismas con respecto a nuestro cuerpo, empezar a reconocerla y eliminar esa presión”. Recomendó la doula posparto para poder hacer las paces con nuestra autoexigencia o con cargar estereotipos sin sentido humano y empático.

Sí, no es fácil, la misma experta lo reconoce, pero la paciencia y el amor propio son el comienzo de la aceptación. En un sentido mucho más profundo, el acompañamiento de una doula posparto representa seguridad, comprensión e información útil para la toma de decisiones.

Sin descuidar tu salud, olvídate de la opinión de otros y dedícate a sentirte cómoda en esta nueva etapa de vida, cuando lo necesites consiéntete, trátate bonito, ¡eres única! Y tu paz mental es la primera señal de belleza que debe importarte.

 4. Rodéate de amor.

“La tribu lo es todo, ver a una mamá y verte, ser espejo de otra mamá y ver su cuerpo y ver el tuyo y ver sus emociones y ver las tuyas, quita la soledad… Nos hace acompañarnos en un camino que estamos compartiendo”, mencionó Levy con respecto a la importancia de rodearte con más mujeres que al estar pasando por las mismas circunstancias pueden comprenderte en un instante.

Acércate a personas que sepan y quieran dar amor, hay grupos de mujeres que podrían estar necesitando escuchar todo lo que tienes que decir. Karen Levy puede llevarte a una nueva experiencia de posparto, síguela en su cuenta de Instagram (https://www.instagram.com/karen.levy.galvez/) e infórmate acerca de cómo puedes ser parte de una tribu.

Como puedes ver, mejorar la relación con tu cuerpo posparto depende mucho de la calidad de pensamientos que tengas para contigo y de lo que consumas en tu entorno. Si necesitas ser guiada en esta aventura para pasarla mejor, no dudes en buscar ayuda o acompañamiento.

Tu cuerpo es precioso, habla de tu historia y del camino que has recorrido, atesóralo como el templo que habita tu corazón y procúralo por salud. Tú eres tu fuente de felicidad, admírate por todo lo que has logrado hasta hoy y vive cada día feliz de ser tú, no perfecta, no lo que otros piensan que deberías ser o como deberías verte, eres tú y esto está bien.