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La primera visita de mi hija adolescente al ginecólogo

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La primera visita de la hija adolescente al ginecólogo debería ser un tema de conversación en todas las familias.

Como padres, el desarrollo de nuestras hijas e hijos es algo que admiramos y el saber que se acerca el momento de la primera visita al ginecólogo no debe ser motivo para la pena o la incomodidad.

Nosotros tenemos el poder de ser un buen ejemplo, de hacer que nuestros hijos tengan consciencia por su salud y lleven una buena relación con su cuerpo sin importar su edad.

Tener la primera consulta con el ginecólogo es un tema relevante para la salud de la mujer, independientemente de si ya tiene relaciones sexuales o no.

El historial médico de la salud de una mujer no comienza con su vida sexual, por eso, la primera visita con el ginecólogo es importante.

La primera consulta ginecológica

Con respecto a cuántos años debe tener una mujer para ir a su primera consulta con la ginecóloga o el ginecólogo es variada. Existen diferentes opiniones, sin embargo, todas coinciden en que ante una menstruación dolorosa o una infección vaginal, aún sin tener relaciones, son motivos para ir con el especialista.

Para algunos expertos, es después de los 10 años, para otros entre los 12 y los 16, pero lo que no se debe perder de vista es lo siguiente.

1. Iniciar la vida sexual no es el único motivo para acudir con el ginecólogo por primera vez.

Es decir, en una primera consulta con el ginecólogo, este puede empezar el historial clínico y cerciorarse de que el desarrollo esté llevándose de forma normal. Por ejemplo, haciendo de una revisión de las mamas, es decir, observando el tamaño y posición del busto.

El especialista se tomará su tiempo para examinar a la paciente y hacerle preguntas sobre su desarrollo, aún a pesar de no tener aún su periodo o vida íntima.

Por lo tanto, puede no hacer ningún tacto vaginal, es decir, no tiene que tocar su aparato genital siempre y cuando no haya síntomas que señalen alguna anomalía que deba ser revisada con detalle.

2. Hay infecciones vaginales sin tener relaciones sexuales.

Esto es importante, un descuido en su higiene, la tela de su ropa, el haber usado un baño público, cambio en el papel de baño o en el detergente con el que se lava su ropa interior o incluso, haberse dejado el traje de baño húmedo, son factores que pueden crear una infección vaginal.

3. Dudas de su higiene personal.

Ir con el especialista brinda una espacio en el que nuestras hijas en pubertad, pueden escuchar, en voz del experto, recomendaciones para cuidar su higiene personal en voz 

4. Crea un ambiente de confianza y responsabilidad.

Ir a consulta ginecológica puede ser una buena forma de iniciar con responsabilidad y madurez los chequeos periódicos que los siguientes años, es decir, crear la consciencia de las revisiones de rutina y no sólo acudir ante algún síntoma ya existente.

Recuerda, en muchos casos, la previsión es el mejor tratamiento anti enfermedades.

5. Hablar de métodos anticonceptivos.

Cada vez se reduce más la edad en la que los jóvenes inician su vida sexual, así que ir con la ginecóloga o el ginecólogo puede abrir un canal de comunicación acerca de la importancia que tiene saber de métodos anticonceptivos si ya se tienen relaciones sexuales o se está pensando en ello.

6. La menstruación importa.

La llegada de la primera regla es importante, es un indicador de que el cuerpo está preparado para dar vida, por lo que el especialista puede iniciar el historial médico a raíz de este suceso y darle seguimiento por si surge algún síntoma anormal en los primeros 3 años de menstruación.

La menarquia, como se le llama a la primera regla, es motivo para acudir al médico con motivo de empezar su historial clínico.

Este tema es clave, te recomendamos nuestro siguiente artículo titulado La primera menstruación de mi hija y cómo involucra a la familia

7. Existe algún problema ginecológico.

Cuando las menstruaciones no logran regularizarse, hay dolor incapacitante al tener el sangrado o existen coágulos mayores a 3 centímetros o manifiestan algún otro tipo de problema ginecológico, se debe acudir con el especialista para descartar complicaciones, incluso, si aún no tiene una vida sexual activa.

8. Ya es activa sexualmente.

Tu hija no te consulta todas sus decisiones, así que, acéptalo.

Sabemos que cada familia y cada padre, verá este tema con su propia filosofía, pero más allá de que te cause conflicto o no, lo que tu hija adolescente hace, necesitas abrir con ella los canales de comunicación habidos y por haber para que pueda hacerlo con responsabilidad emocional y sexual.

Claro, es importante evitar un embarazo no deseado o una Infección de Transmisión Sexual (ITS), pero también es importante crear un ambiente de confianza y respeto entre ustedes para que puedan hablar de los temas más incómodos y privados.

Regañar, gritar o prohibir, no son la mejor salida en estos asuntos.

Échale un vistazo a nuestra nota Principios básicos de la crianza respetuosa

¿Cómo es la primera visita al ginecólogo?

No es lo mismo tener la primera visita al ginecólogo cuando eres un preadolescente y no tienes una vida sexual activa a cuando ya eres una adulta con vida sexual activa.

Además, con el paso de los años y las experiencias, una mujer adulta se va acostumbrando a estas revisiones y cada vez son más normales.

Sin embargo, es importante que, tanto en mujeres mayores como menores, acudan con un especialista que genere confianza y con el cual se sientan cómodas con la relación especialista-paciente.

¿Qué te hacen en la primera visita al ginecólogo?

La primera vez que se va a consulta con la ginecóloga o el ginecólogo puede ser una experiencia llena de nervios y dudas, por eso, es recomendable que, como mamá, acompañes a tu hija para que fomentes una buena relación con esta parte de su salud física y sexual.

De hecho, puedes pedirle que te acompañe a ti a alguna revisión de rutina para que se vaya familiarizando y perciba como normal este tipo de citas médicas.

En el caso de una mujer adulta mayor a los 21 años que ya hayan tenido una o varias parejas sexuales, puede ser que el especialista las revise realizando un tacto vaginal, arme su historial médico y prescriba estudios como el papanicolaou y la colposcopía cuyos resultados deberá revisar ahí mismo o en otra ocasión.

En el caso de las menores, si presentan, por ejemplo, alguna alteración en su ciclo menstrual, pueden realizar una ecografía, es decir, un ultrasonido, para revisarlas.

El especialista podría pedir otras pruebas dependiendo los síntomas de la menor.

Ir al ginecólogo es una necesidad

Ir al ginecólogo es una necesidad, no se trata de una cita médica sólo para mujeres embarazadas o mujeres con una vida sexual activa, la edad, la primera regla, algún síntoma de desajuste hormonal, alguna infección vaginal, incluso, la simple necesidad de información acerca de la salud reproductiva, son motivos válidos para acudir con el experto.

¡Que no sea un tema tabú! La salud de una mujer no debe ser vista a través del filtro de los prejuicios.

¿Qué pasa en la primera visita al ginecólogo?

El especialista elaborará el historial clínico, es decir, hará preguntas para armar un archivo en el que pueda ver si hay antecedentes relevantes que intervengan en la salud de la paciente.

Dependiendo la edad o el motivo de la consulta, podrá preguntar si han tenido relaciones sexuales, embarazos, abortos, la última fecha de su papanicolaou, si hay familiares con diabetes o cáncer.

Si tu hija es menor de 15 o 16 años, podrías pasar con ella y ayudarla a responder, sin embargo, ella es la paciente, déjala que dé por ella misma sus respuestas.

En caso de que ella sea sexualmente activa, deberías salir de la habitación y dejarla con el especialista para que sienta más confianza en hablar de su intimidad.

Si de alguna manera sospechas que ya puede ser sexualmente activa, ve con ella a la cita, pero quédate en la sala de espera para que ella pueda sentir confianza con el médico y hable de lo que ambos necesitan saber, porque justo el inicio de su vida sexual es un buen motivo de la cita médica, para que comience con responsabilidad su intimidad.

No te esperes al embarazo

Lo que intentamos decirte es que no esperes que llegue un embarazo para justificar que tu hija visite al ginecólogo por primera vez.

El cuidado ginecológico de una mujer puede ser en edades tempranas, incluso antes de que inicie su vida sexual, todo dependerá de su desarrollo, cómo ella se sienta con su menstruación, si no presenta infecciones vaginales o si no padece dolor o cólicos en su periodo.

Ayúdala a crear una relación positiva con su cuerpo, con su sexualidad y con sus médicos.

Si tienes dudas, pregúntale a tu ginecólogo de confianza su opinión y considérala, también puedes platicar directamente con tu hija adolescente para saber su opinión y si ella quiere ir por si tiene alguna duda o malestar.