#Posparto

Tener una cesárea no te hace mala mamá

Tener una cesárea no te hace mala mamá

Cuando estamos embarazadas escuchamos muchas opiniones y buenos deseos, pero cuando se habla de la cesárea, el momento se complica y hasta puede generar polémica. Es importante decir que, muchas de nosotras esperamos el embarazo y mientras vamos viendo día a día, cómo es que nuestro cuerpo cambia para ser la casita de un bebé, esperamos que el parto sea lo más tranquilo posible.

Que el bebé no corra riesgo, que el trabajo de parto sea rápido, que no necesitemos la epidural… Que todo se cumpla “de acuerdo a nuestro plan”, pero la maternidad está llena de sorpresas. Una de esas sorpresas es la cesárea, un procedimiento al que tememos, que también es juzgado y que puede ocasionar un sentimiento de culpa o hacernos sentir “malas madres”.

Si bien, en algunos casos se puede saber con anticipación que la cesárea será la forma en la que el bebé llegará a nuestros brazos, en ocasiones es una decisión que se toma en el momento. Como lo dice la Organización Mundial de la Salud (https://www.who.int/reproductivehealth/publications/maternal_perinatal_health/cs-statement/es/)(OMS), “la cesárea, cuando está justificada desde el punto de vista médico, es eficaz para prevenir la morbimortalidad materna y perinatal”. Por eso, es importante hablar de ella, para desmitificarla y poder estar tranquilas pues, una cesárea justificada medicamente es una experiencia distinta de alumbramiento que existe para fortuna de muchas mujeres.

¿En qué consiste la cesárea?

La cesárea es una intervención quirúrgica en la parte baja del abdomen de la madre en el que se cortan tejidos para poder extraer el bebé. Los tejidos que se cortan son la piel, la capa de grasa subcutánea, la aponeurosis muscular, el peritoneo parietal y la parte baja del útero junto a la bolsa amniótica.

Tipos de cesárea

Se puede hablar de 2 tipos, una que es la programada en la que se anticipa que, por condiciones médicas que lo requieren, el bebé no puede nacer vía vaginal. En este caso, el médico revisa la fecha ideal para el nacimiento y se interna a la madre con todo el protocolo listo y agendado.

Por otro lado, está la cesárea intraparto que es cuando por complicaciones durante el parto, el médico decide en ese momento realizar el procedimiento quirúrgico. Esto con el único objetivo de no poner en riesgo la salud de la madre o de su bebé.

banner

Si hablamos acerca de la incisión, también se puede hacer una clasificación.

  1. Cesárea vertical.

Como su nombre lo indica, el corte es una línea que va desde 3 centímetros abajo del ombligo hasta donde nace el vello púbico. Esta incisión es realizada en casos de emergencia, en donde se necesite un acceso rápido al bebé. Su recuperación es más lenta pues, el corte va en contra de la dirección de los tejidos de la zona. Aunque llegó a ser la más utilizada, hoy, la cesárea horizontal tiene el primer lugar por sus beneficios.

  1. Cesárea horizontal.

En la cesárea horizontal se realiza el corte a la altura del nacimiento del vello púbico. Es el corte más común, que representa menos riesgo y complicaciones pues causa una hemorragia menor, además de una recuperación muscular más sencilla para la mamá.

Por otro lado, esta incisión es más estética, también se le conoce como corte bikini, pues puede pasar desapercibida al quedar justo en la línea de la ropa interior.

  1. Cesárea en forma de T.

En este caso, se realizan dos cortes, uno horizontal y otro vertical formando una T invertida. El propósito de esta intervención es lograr una mayor apertura para maniobrar en la llegada de un bebé de gran tamaño, parto prematuro o que el bebé venga de pompitas. Requiere mayor tiempo de recuperación que un parto vaginal, es una cirugía mayor abdominal que requiere cuidados e higiene para su sanación.

Después de una cesárea, ¿cuánto debo esperar para embarazarme?

La salud del útero es importante, pero también los tejidos que lo cubren, por ello, después de una cesárea, lo mejor es esperar que pase un año para volverse a embarazar, con el fin de asegurarse de que todo lo que se cortó en la cirugía, ya esté sanado.

Esto también llega a ser un motivo para sentir frustración o culpa, el tener que esperar a la recuperación que necesita una cesárea, cuando se pretende buscar un embarazo lo más pronto posible. Relájate, mami. Todo tiene su tiempo y tu cuerpo agradecerá que seas paciente con él.

¡Cero culpas!

Tener una cesárea no te hace ni te hará mala madre ni menos madre que las que tienen a sus hijos por parto natural. Al contrario, debemos de crear consciencia que, ante una recuperación física más lenta, la mamá está expuesta al mismo desgaste físico y emocional que una mamá que parió de forma vaginal y debe empezar a amamantar, cambiar pañales, levantarse del sillón, de la cama, de la taza del baño…

Habla con tu médico

Es importante que durante el embarazo estés en constante comunicación con tu médico. Que juntos evalúen el desarrollo de tu bebé y las condiciones físicas idóneas para que ambos disfruten del parto.

Mientras más informados estén con respecto a la evolución de tu embarazo y a las condiciones físicas que delimitan el nacimiento, será más fácil que se decida lo mejor con respecto al parto.

Te recomendamos nuestro artículo ¿Qué es una doula y qué papel tiene en la maternidad?.Una doula es una guía que podrá acompañarte e informarte paso a paso en tu embarazo, así podrás apoyarte con tu médico y tener claridad con respecto a tu parto.

Y, si por algún motivo te practican una cesárea…

Deja la culpa afuera de tu vida porque no hay motivo alguno que merezca que acompañes tu embarazo con esta emoción. Entendemos que el deseo de un parto natural sea muy fuerte, porque el cuerpo se suele recuperar más rápido y porque es lo que nos han dicho que es mejor.

Pero recuerda todo lo que has vencido durante el embarazo los nervios de recibir la noticia, la angustia de los primeros meses, los ascos, las noches de insomnio o la incertidumbre al hacer los ultrasonidos o estudios prenatales. Eres fuerte y la cicatriz de la cesárea te recordará que saliste victoriosa de una de las experiencias más fuertes de tu vida.

Es la muestra de una herida que representa el mayor amor del mundo, el amor incondicional, un amor supremo que nunca pensaste experimentar y que en unos meses comenzará a llamarte “mamá”.

Tu cuerpo fue su hogar, todo su mundo habitó y se formó dentro de ti, la manera en la que salió de tu cuerpo pasa a segundo plano, diste vida, mamá, eres vida, la cesárea no te define.