La piel hipersensible y reactiva

La piel hipersensible y reactiva

Este tipo de piel reacciona de manera excesiva ante agresiones normalmente bien toleradas, como un cambio brusco de temperatura, viento, frío, determinados productos dermocosméticos o una emoción muy fuerte.


Esta sensibilidad se manifiesta, en primer lugar, mediante una incomodidad cutánea: tirantez, comezón y hormigueo, sensación de calentamiento o de quemazón. Estas sensaciones desagradables presentan muchas veces signos visibles, como una irritación pasajera, sequedad cutánea o una pequeña descamación. Todas estas manifestaciones son transitorias y la piel parece normal fuera de las crisis provocadas por el contacto con un agente desencadenante.
 

 

Opina sobre este artículo

Mandar por correo