Expediente: el sol y la piel del niño

Los efectos del sol en la piel

Los efectos positivos

Los rayos del sol producen reacciones biológicas positivas. Entre estas, la más importante es la síntesis de la vitamina D, que estimula el metabolismo del calcio y favorece el crecimiento óseo. Asimismo, el sol produce también una acción positiva sobre el ánimo y puede, por ejemplo, ser un buen remedio contra la depresión
 estacional.

Los efectos negativos

Sin embargo, la radiación solar también tiene efectos biológicos dañinos, tanto a corto como a largo plazo:

- Dentro de las primeras horas de exposición al sol, pueden producirse dos tipos de fenómenos, dependiendo de la duración y la intensidad de la exposición al sol, así como del fototipo de la persona:
 

  • El efecto calórico producido por los rayos infrarrojos puede generar una insolación, con malestar o cefalea, e incluso un golpe de calor, con deshidratación aguda y posibilidad de pérdida de conciencia. Esto es muy peligroso especialmente para los niños.
  • La epidermis puede sufrir quemaduras a causa de los rayos UVB, y especialmente de los UVA.


- Luego de muchos años, la exposición repetida al sol sin la protección adecuada a cada tipo de piel puede generar un deterioro de las células cutáneas:
 

  • Los UVA aceleran el envejecimiento cutáneo y provocan la destrucción de las fibras elásticas de la piel.
  • Los UVB, con ayuda de los UVA, ocasionan el cáncer de piel mediante el mecanismo de fotocarcinogenesis. Se pueden distinguir, por un lado, los epiteliomas que aparecen con la forma de pequeñas elevaciones redondeadas blanquecinas o rosadas, o bien como costras persistentes y, por otro lado, los melanomas malignos, que aparecen sobre la piel sana o luego de la transformación de un lunar. Para una detección precoz de los melanomas, es necesario prestar mucha atención a cualquier lunar que cambie de aspecto, ya sea de forma, de color o de espesor, y consultar regularmente al médico.

 

 

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