Cómo recuperar tu cuerpo después del parto

Cómo reconciliarte con tu cuerpo

 

  • Ante todo, deja que tu cuerpo se tome su tiempo para recuperarse, especialmente si estás amamantando: no empieces la dieta mientras estás amamantando, y no realices actividad física exigente para los abdominales antes de la reeducación del perineo. No te obsesiones con la idea de bajar de peso durante los primeros meses después del parto.
     
  • No te pierdas ninguna sesión de reeducación del perineo: al recuperar la tonicidad del perineo, evitarás los riesgos de incontinencia y de descenso de los órganos en un futuro.
     
  • Disimula las pequeñas imperfecciones de tu piel con un corrector o con una base, y tómate el tiempo de maquillarte para reencontrarte con tu femineidad.
     
  • Utiliza ropa con la cual te sientas bella y cómoda.
     
  • Hidrata diariamente tu rostro y tu cuerpo con un producto de cuidados nutritivo contra la resequedad de la piel.
     
  • Si tienes estrías, aplica de forma cotidiana un producto específico contra las estrías instaladas, que te ayudará a disimularlas.
     
  • Pide al papá, a una amiga o a los abuelos que cuide a tu bebé y aprovecha para hacerte mimarte: ve al salón de bbeleza, cuida tu rostro, pide un masaje, etc.
     
  • Sin comenzar una dieta, puedes adoptar una alimentación equilibrada: come más frutas y verduras (al menos cinco al día), carnes magras o pescados, cereales y féculas completas y productos lácteos naturales. Por el contrario, limita el consumo de alimentos muy grasos o azucarados.
     
  • Si tienes mucha hambre (lo cual es frecuente durante la lactancia), es preferible que comas más liviano y que realices colaciones a media mañana y a media tarde.
     
  • Recuperarás tu silueta anterior progresivamente: debes tener en cuenta que tardarás entre 3 y 6 meses para que tu peso vuelva a la normalidad, y casi un año para poder recuperar tu talla. - Sin embargo, tu cuerpo ya no será el mismo que era antes del embarazo: tus caderas pueden ser más anchas, tu pecho puede tener una forma distinta, tu piel puede estar marcada por las estrías... Aprende a querer tu cuerpo de mamá: una vez que puedas asumirlo, te sentirás más bella.

 

 

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