El embarazo para el papá

Apoyo cotidiano a la futura mamá

El embarazo representa un gran cambio para tu pareja, tanto en lo físico como lo emocional. A lo largo de los próximos nueve meses, necesitará tu apoyo físico y afectivo.
 

  • A partir de las primeras semanas, seguramente sufrirá náuseas, que muchas veces pueden ser intensas. Para colaborar, puedes encargarte de preparar las comidas; de esta forma, evitarás que se acerque a los alimentos que le producen náuseas. Asimismo, puedes llevarle algo de comer antes de que se despierte a la mañana: esto suele ayudar a calmar las náuseas.
  • El embarazo es un período agotador para las futuras mamás. Alíviale en la medida de lo posible las tareas y recomiéndale que descanse. Si consideras que a veces no se cuida lo suficiente, en relación con su embarazo, háblalo con ella, y ofrécele tu ayuda y tu apoyo para que desacelere su ritmo cotidiano.
  • También puedes sorprenderte con sus cambios de humor: se relacionan con los cambios hormonales, que suelen generar una sensibilidad a flor de piel. Ten paciencia, escúchala y tranquilízala, si parece angustiada.
  • A partir del cuarto mes de embarazo, tu pareja comenzará a sentirse más cansada por el peso de su vientre, que dificulta cualquier actividad física, incluso el simple hecho de mantenerse de pie. Ayúdala siempre que puedas: realiza las compras por ella; lleva las cargas pesadas; encárgate de la limpieza del hogar o de cocinar; reduce el paso para que pueda caminar a tu lado si tiende a agotarse.
  • Si tiene dolores de espalda o sensación de pesadez en las piernas (problemas frecuentes, en especial, al final del embarazo), ofrécele un masaje para relajarla. Estos gestos de ternura también les permitirán disfrutar de un momento de intimidad.
  • La sexualidad de la pareja suele verse afectada durante el embarazo, y la libido de tu pareja puede ser menor que de costumbre. En ocasiones, el embarazo también modifica las reacciones físicas: una menor lubricación vaginal, dolores durante la penetración o contracciones uterinas luego del orgasmo pueden disminuir su deseo. Ten paciencia y comprensión, y evita que se convierta en un tema de discordia.


 

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