
Para obtener una etiqueta de bio en materia de cosméticos se necesita renunciar al empleo de un gran número de ingredientes, entre ellos los conservadores.
De ahí que estas limitaciones sean incompatibles con el alto nivel de seguridad microbiológica que garantizamos en nuestros productos.
Además, en los cosméticos bio, los perfumes de síntesis son generalmente reemplazados por aceites esenciales que no se aconsejan en mujeres embarazadas ni en los niños pues pueden causar alergias o irritaciones. De ahí también, por medida de precaución, preferimos utilizar notas perfumadas de composición conocida formuladas para minimizar el riesgo de reacciones alérgicas y cuya innocuidad ha sido probada.