Mustela

LA MARCA PRODUCTOS CONSEJO EL CIRCULO PREGUNTAS EVENTOS

Expediente : el sueño del niño

Expediente : el sueño del niño

Carpeta de experto

El sueño en el niño de 0 a 5 años

El sueño del niño y sus diferentes problemas, cada vez más frecuentes, se han convertido en consultas recurrentes al pediatra. Pasar un poco más de tiempo con el niño, consejos simples o una ayuda psicológica mediante las consultas de sueño, generalmente pueden encontrar la raíz de estos problemas y reencontrar la calma en tu familia. Los especialistas del sueño y los profesionales de la salud hacen frente a estas preguntas y te explican su punto de vista.


Todas estas entrevistas se tomaron de “Pragmacie” No. 8, de la publicación de Laboratorios Expanscience.

Resumen

1. ¿Cuáles son las necesidades de sueño de un niño de 0 a 5 años?

Por Marie-Josèphe Challamel, Pediatra e investigadora

2. Problemas de sueño en el niño pequeño: ¿De qué estamos hablando?

Por la Doctora Lyliane Nemet-Pier, Psicóloga clínica

3. Consejos prácticos sobre el sueño del niño

4. ¿Qué consejos dar a una mamá para favorecer el sueño de su bebé?

Por Sophie Transler, Puericultora

5. Los ciclos del sueño

¿Cuáles son las necesidades de sueño de un niño de 0 a 5 años?

Por Marie-Josèphe Challamel, Pediatra e investigadora con experiencia

¿Qué quiere decir « hacer sus noches »?

“Hacer sus noches, es dormir entre medianoche y las 5 de la mañana, sin pedir de comer o llamar a su mamá, lo que ocurre en promedio hacia los 3 meses, máximo a los 6. Durante los primeros días, el recién nacido tiene períodos de sueño muy cortos, de 3 a 4 horas, sin ritmo circadiano. Rápidamente se hará sensible a la alternancia día/noche, estará más despierto durante el día y dormirá más durante la noche. Entre más lento y profundo se vuelva su sueño, menos se despertará un recién nacido. Toda vez, “hacer sus noches” quiere decir simplemente, que el bebé no se despierte. A cada cambio de ciclo, es normal que se despierte y que se vuelva a dormir minutos después. Normalmente, el recién nacido llora agitadamente durante el sueño y se vuelve a quedar dormido.”

Las necesidades de sueño cambian de un individuo a otro. ¿Cómo hacer para saber las necesidades de tu bebé?

“Las necesidades de sueño son, en efecto, muy diferentes de un niño a otro, con variaciones que van hasta las 2 o 3 horas del sueño del día.

del día. Y son favorecidas por el medio ambiente, en particular la televisión que inducirá pérdidas de sueño por acostarlo más tarde. Para conocer las necesidades de sueño de tu bebé, sólo basta observarlo. Si no ha dormido lo suficiente, estará enojado, gruñón y agitado.”

¿Cuáles son los datos más recientes en materia de sueño y cronobiología?

“Una de las principales, es la alternancia día/noche, es decir la luz natural y la oscuridad, un factor de tiempo importante, sobretodo en el recién nacido, que si lo paseas regularmente entre las 12 y las 16 horas en período neonatal, se dormirá más rápido en la noche que aquél que se queda encerrado en casa. Con un niño un poco más grande, es la hora habitual de despertarse en la mañana lo que será importante.”

Para saber más

• « El sueño, el despertar y el niño » por Marie Thirion y Marie-Josèphe Challamel - Ediciones Albin Michel, 2002.

Experiencia profesional

• Marie-Josèphe Challamel, pediatra, retirada hace un año, ha sido investigadora del INSERM donde fue responsable de la unidad de sueño del niño en el hospital de Lyon-Sud y después en el hospital Debrousse, en Lyon.

Problemas de sueño en el niño pequeño: ¿De qué estamos hablando?

Por la Doctora Lyliane Nemet-Pier, psicóloga clínica.

¿Cuándo hablar de problemas de sueño en un niño pequeño?

“Hablaremos de problemas de sueño alrededor de los 6 meses de edad, si el problema se repite todos los días y todas las noches, y sobretodo cuando los papás ya no lo soportan. El problema de sueño va en función de la tolerancia de los papás, para no poner en peligro la vida del niño.
Antes de 6 meses sólo podremos hablar de problemas de sueño si el bebé no duerme para nada, no más de un cuarto de hora seguida, o si no coordina algunos ciclos de sueño."

¿Qué problemas de sueño de origen psicológico podemos encontrar en un niño y cuáles son las causas?

“Los problemas más frecuentes son las dificultades para dormir y los despertares múltiples, después de los cuáles el niño no puede volver a dormirse solo. A veces es difícil reconocer las causas, pues cada caso es específico.

Esto puede ser un problema de educación (niño que no tiene límites durante el día y seguido es obligado a dormir, habituado a dormir en los brazos, cuando lo mecen, con un biberón), comportamiento de los padres quienes tienen miedo de la muerte de su bebé y que van con él al menor lloriqueo (problemas durante el embarazo, separación traumática, sentimiento de culpa, depresión), cambios psicológicos en el ambiente (problemas de pareja, pérdida del trabajo, duelo familiar, mudanza y cambio de guardería).

O bien pueden deberse a una falta de afecto del niño, que no ve mucho a sus papás durante el día para pasar una noche segura o, si padecen el complejo de Edipo, los celos del bebé que no soporta que sus papás estén juntos mientras él se va a la cama.

Los miedos nocturnos, los cuales son menos frecuentes. Pueden tener un origen psicológico y volver al niño introvertido, que no pueda expresar durante el día su resentimiento y sobre todo afectos como la agresividad o los celos de su pequeño hermano que acaba de nacer por ejemplo.

No se deben confundir con las pesadillas, que son un fenómeno normal que indica el desarrollo psicológico del niño y las dificultades que enfrenta. En caso de miedos nocturnos, es inútil despertar, mover o consolar al niño pues duerme profundamente y no está abierto a palabras de consuelo, contrario a la pesadilla donde verdaderamente necesita consuelo. Si los miedos o pesadillas son muy frecuentes, hay que consultar a un psicólogo.”

¿Cómo remediar estos problemas de sueño?

Para saber más

“Yo, en la noche, nunca voy a la cama…” por Lyliane Nemet-Pier, Ediciones Fleurus, 2000.

Experiencia profesional

• Lyliane Nemet-Pier es psicóloga clínica y psicoanalista.
• Ella ejerce en consultorio privado, así como consultas externas de pediatría general en el hospital Robert-Debré de Paris.

Consejos prácticos sobre el sueño del niño

Estar atento a las señales que anuncian los ciclos de sueño:

Es el primer paso para solucionar muchos problemas de sueño. A menudo, los papás no toman en cuenta, lo suficiente, los ciclos de sueño de su niño. En efecto, para dormirse fácilmente, el niño debe ser acostado en cuanto manifieste ganas de dormir o comience un ciclo de sueño.

Cada niño manifiesta esta necesidad por una señal propia y que hay que saber descifrar: bostezar, frotarse los ojos, tocarse el lóbulo de la oreja, cejas enrojecidas, chuparse el dedo, estar muy excitado sin poder calmarse o, por el contrario, acurrucarse en sí mismo…

Su lugar propio:

El niño no debe cambiar de lugar. Es importante que le hagamos un lugar propio, decorado con objetos familiares, un póster, un móvil, peluches… donde tenga sus cosas con el fin de que se sienta bien y que tenga ganas de quedarse y jugar. Así él dormirá ahí tranquilo.

El cubre-cuna:

Generalmente no es aconsejable pues puede sofocar al bebé. Si la cama tiene uno, debe meterse bien debajo del colchón para evitar que el niño lo levante.

Para asegurar al bebé, no ponerlo alrededor de su cabeza para que no le caiga encima y no tape lo que pasa a su alrededor y así pueda identificar inmediatamente los ruidos que escucha.

El ritual para dormir:

No es un lujo superfluo, sino algo indispensable entre el día y la noche, una fase de transición para prepararlo a la larga separación de la noche.
Mimos, historias, juegos tranquilos en la recámara, todo es bueno si el padre reserva un momento para acompañar a su hijo y decirle adiós. Una música suave o una voz desconocida no pueden remplazar el afecto que da una madre o un padre a su bebé cuando se ocupan de él.
Todo ritual debe tener un comienzo y un final y es esencial el no prolongarlo desmesuradamente, si no le transmitimos la impresión de que la noche es peligrosa porque tenemos miedo de dejarlo.

Mecerlo:

Puede ayudar a cualquier bebé a dormirse si todavía no sabe calmarse solo, pero si se convierte un hábito, puede provocar que se despierte varias veces. Para evitar eso, se recomienda meterlo en su cama, todavía despierto después de haberlo mecido en los brazos, para que aprenda a dormirse solo y pueda volver hacerlo cuando se despierte durante la noche, lo cual es normal

Cobijas, almohadas o peluches:

Todos estos objetos pueden ayudar al niño a separarse de sus papás y favorecer el hecho de que se duerma solo.

El chupón, el biberón:

Muy seguido se le da de forma automática, sin embargo el chupón ayuda a que se despierte muchas veces, pues se le da meses antes de que él pueda metérselo solo a la boca cuando se le cae. A pesar de ello, muchos niños realmente tienen necesidad de chupar algo cuando duermen. Igualmente, el biberón no se recomienda para dormir pues produce caries y no es recomendado asociar la alimentación con el sueño.

La luz:

En principio, los niños no tienen miedo de la oscuridad antes de los 18 meses y dejar la luz prendida antes de esta edad, sólo brinda seguridad a los padres. Además, algunos niños muy activos tienen necesidad de una oscuridad total para dormir, si no se ponen a jugar o se distraen con todo lo que pasa a su alrededor.

Dormir en el cuarto de sus papás:

Para un bebé que acaba de nacer, es muy normal, pues la mamá necesita conocer a su bebé y viceversa. Sin embargo, después de cierto tiempo, muy variable, la mamá tendrá ganas de que su bebé duerma en cuarto separado para volver a tener su vida en pareja. Si todavía no se siente bien de separarse de su bebé antes de los 8 o 9 meses y todo ha ido bien en cuanto a su plan médico, para ella y su bebé, el papá podrá ayudarla a hacerlo poco a poco para que ella pueda llegar a “separarse”. Los papás no deben sentirse culpables de querer alejarse de su bebé, es un comportamiento normal en una vida de pareja. Por otro lado, no se aconseja dormir al bebé en la cama de los papás, pues éste no debe de estar en lugar de su sexualidad.

¿Qué consejos darle a una mamá para favorecer el sueño de su bebé?

Por Sophie Transler, puericultora

¿Qué consejos da a una mamá para favorecer su sueño y el de su bebé?

“Yo le aconsejo, para empezar, nunca levantar a su bebé bajo cualquier pretexto, sea cual sea y de respetar su ritmo de sueño. La mamá poco a poco va a fijar su ritmo de sueño con el de su bebé sin buscar imponerle sus propios horarios. Ella podrá por ejemplo, descansar al mismo tiempo que él. Esto le permitirá a la mamá ir al encuentro con su bebé. Por otro lado, debe dejar que el niño encuentre una posición favorable para dormir, pues va a intentar reproducir las sensaciones que tenía en el vientre de su madre.”

¿Las actitudes de los papás tienen que ver con el sueño del bebé?

“Sí, los padres deben de respetar el sueño de su niño. Sobre todo, no deben precipitarse cuando el niño llora un poco, pues puede estar en una fase de sueño.

Si se calma en los minutos siguientes significa que estaba soñando y hay que dejarlo que se calme solo. Si de verdad siente necesidad, el continuará llorando y los papás entenderán que los está llamando. Tomarlo en los brazos tiene el riesgo de cortar su ritmo y crear una necesidad. Tampoco es útil estar en un silencio completo cuando el bebé duerme, por el contrario, la voz de los papás en el cuarto de al lado, puede hacerlo sentir seguro. Pero tampoco hay que hacer más ruido del que el niño podría percibir cuando estaba en el vientre de su madre.”

¿La mamá debe de alimentar a su bebé cada vez que llora?¿Existe algún momento en el que ella deba dejar de alimentarlo por la noche?

¿El pedir leche materna puede dar origen a problemas de sueño?

“En teoría no, pues el niño sabe exactamente cómo y cuándo tiene hambre. El problema es saber por qué llora. La mamá debe saber reconocer por qué llora y eliminar todas las causas posibles antes de llegar a la conclusión de que tiene hambre. Aún más si el niño tiene cólicos o reflujo, pues el amamantarlo va a calmarlo por un rato pero el malestar va a volver en la hora siguiente. No es necesario planificar estrictamente las comidas, pero hay que encontrar un balance.

Para la lactancia materna, yo aconsejaría esperar de 2 a 3 horas entre cada toma y de 3 a 4 horas para alimentarlo con el biberón, la leche sintética toma más tiempo para digerirse.”

Para saber más

• http://sommeil.univ-lyon1.fr
• www.sommeilsante.asso.fr

Experiencia profesional

• Sophie Transler obtuvo su diploma de enfermera en 2001.
• Ha seguido una formación de puericultora en la Escuela de puericultura de París y trabajó después en el servicio de hematología-oncología en el hospital para niños Armand-Trousseau en París.

Los ciclos de sueño

Especificaciones del sueño en el feto, el niño y el adulto

Los fetos duermen desde que tienen 28 semanas de gestación en promedio. Ya tienen un ciclo de sueño con períodos de sueño agitado, equivalente al sueño paradójico, y el sueño tranquilo, correspondiente a un sueño profundo.

Su ciclo de sueño es más corto que el de un adulto, dura de 50 a 60 minutos. Al principio está constituido principalmente de un sueño indiferenciado (ni agitado, ni calmado), después, a partir del octavo mes de gestación hasta aproximadamente un mes después, un sueño agitado. Así, el sueño del recién nacido se compone del 50% de sueño agitado o intranquilo, 40% de sueño tranquilo y 10% de sueño indeterminado, de 16 a 17 horas de sueño por cada 24.

Entre 1 mes y medio y 3 meses, el sueño tranquilo se transforma en sueño lento y ligero (etapas 1 y 2) y lento y profundo (etapas 3 y 4). En el transcurso del primer año, la cantidad de sueño paradójico disminuye mientras que el sueño lento y ligero y el sueño lento y profundo aumentan. Después del segundo año, el ciclo de sueño se prolonga con la pérdida de siestas. En el adulto, que duerme de 7 a 8 horas de 24, el sueño se compone por 2 horas de sueño lento y profundo, 2 horas de sueño paradójico y 4 horas de sueño lento y ligero.

El rol del sueño

Todavía no conocemos la función exacta del sueño, pero es indispensable.

Durante el período fetal y los primeros meses de vida, el sueño intranquilo envía estímulos para desarrollar los circuitos nerviosos en la ausencia de estímulos externos. Será un sustituto del estado de insomnio.

El sueño paradójico tendrá entonces un rol fundamental en la maduración del sistema nervioso así como en la cognición (aprendizaje y memorización). El sueño lento y profundo, recuperado prioritariamente en caso de privación del sueño, intervendrá también en la cognición, además del crecimiento y reparación de los tejidos.

Representación de la maduración del ciclo de sueño del nacimiento a la edad adulta

Estos ciclos de sueño se repiten en la noche. A partir de los 9 meses, lo adormecimientos se convierten en sueño lento, como en el adulto, mientras que el sueño intranquilo, se convierte después en sueño paradójico antes de los 9 meses.

A partir de los 12 meses, los ciclos de sueño en la primera parte de la noche son muy ricos en sueño lento y profundo, mientras que el sueño lento y ligero y el sueño paradójico predominan a través de los ciclos en la segunda parte de la noche.

“Hay que enseñar al niño a quedarse o a jugar solo en ciertos momentos del día. Para que vaya adquiriendo la capacidad de estar solo algunos minutos, y poco a poco durante más tiempo él podrá estar solo en su cama durante el día sin aprehensión. También hay que enseñarlo y desarrollar sus apoyos (su pulgar, peluche, posiciones diferentes) para calmarse sólo y dormirse sin la ayuda de sus papás. En caso de alguna eventualidad importante en su entorno próximo, es recomendable hablar con tu bebé o niño para que no se sienta responsable del malestar de sus padres. Si los problemas de sueño se prolongan, es importante parar y no dudar en consultar a un psicólogo*. El lugar del niño en la familia, los hermanos y la pareja, será entonces redefinido.”

*Consultas especializadas del sueño en el hospital de aproximadamente 2 horas.

“Los primeros días, sí, y cada vez más cuando la mamá lo amamanta, pues las cantidades de leche son todavía escasas y la leche se digiere fácilmente. Es entonces normal que el bebé tenga hambre 1:30 o 2:00 horas después de la toma.

En cambio, a partir de una semana de vida, cuando llora, podemos considerar otras causas antes de amamantarlo o darle el biberón de nuevo sistemáticamente: el pañal está sucio, hace mucho calor, tiene cólicos o puede ser que simplemente necesite que lo mimen…

En la noche, hasta los 3 meses en promedio, es normal que se levante por la sensación de hambre, si todavía llora en la noche después de los 6 meses, puede que sea porque comió poco durante el día.”

De 9 meses a 3 años : Ciclo de 70 min
De 3 a 10 años: Ciclo de 90 a 120 min

EL TRENECITO DEL SUEÑO - 1 tren = 1 ciclo
De 0 a 2 meses: Ciclo de 50 min
De 2 a 6-9 meses: Ciclo de 70 min


DDA