
El tabaco, una amenaza para tu embarazo y para tu bebé
Algunos consejos para olvidar o compensar el consumo de tabaco
Existen 2 tipos de tabaquismo:
El tabaquismo maternal
Durante el embarazo, tu bebé recibe oxígeno mediante tu sangre.
Cuando fumas, tu sangre se carga de monóxido de carbono y otras sustancias nocivas contenidas en el cigarro. Estas sustancias cruzan la barrera de la placenta y tu bebé recibe menos oxígeno.
El tabaquismo pasivo
El tabaquismo pasivo es igual de peligroso que el tabaquismo maternal. Durante el embarazo, evita todos los lugares llenos de humo y no dudes en pedir a la gente que te rodea que no fumen en tu presencia
Algunas consecuencias del tabaquismo
• Aumento en el tiempo de concepción y disminución de éxitos en FIV (Fecundación In Vitro).
• Aumento en el número de abortos espontáneos y de embarazo extra-uterino.
• Disminución en el peso del recién nacido.
• Retraso general de maduración y/o parto prematuro.
Nunca es tarde para dejar de fumar, aún si su embarazo ya comenzó. Dejar el cigarro permite disminuir los riesgos tanto para tí como para tu bebé.
No dudes en pedir consejos a tu médico quien podrá orientarte para dejar de fumar.