
Introducción
La piel del adulto
Las especificidades de la piel del bebé
Los diferentes tipos de piel
La necesidad de usar productos adaptados
La piel está constituida por capas:
• La hipodermis:
Es la capa más profunda de la piel. Es un tejido con muchos nervios y vasos, que permite la regulación térmica y representa una reserva de energía (grasa).
• La dermis:
Es un tejido de sostén próximo a la epidermis. Es muy importante la solidez y elasticidad de la piel. Contiene entre otros, las fibras de elastina y colágeno.
• La epidermis:
Es un tejido estratificado formado por una sucesión de capas de células: los queratinocitos. Son células vivas unidas unas con otras. En la superficie de la epidermis, las células mueren y se vuelven corneocitos, formando hacía la capa córnea, barrera física de protección.
Podemos comparar la capa córnea (la más superficial) con un « muro de ladrillos »:
- Los ladrillos son células sólidamente unidas unas con otras
- El cemento está formado por lípidos que permiten la cohesión de entre las células.
Es a este nivel que la protección contra las infecciones está asegurada: las células producen pequeñas sustancias que llamamos péptidos antimicrobianos que luchan contra los microbios.
Hablamos entonces, de una barrera biológica.
• El film hidrolipídico:
La epidermis esta cubierta por un film hidrolipídico compuesto de agua y lípidos que limita la pérdida insensible de agua (PIA) y forma una barrera antibacteriana y anti-fúngica.