Los cuidados de la piel

Hábitos indispensables para conservar una piel suave y cómoda

Hasta los tres años, la piel de tu bebé es frágil e inmadura: no se defiende bien contra las agresiones del medioambiente (frío, viento, sol, aire seco, etc.), se irrita fácilmente y a veces sufre de rozaduras. Asimismo, la piel de los niños cuenta con un capital celular único y valioso, que es necesario proteger. Por lo tanto, es  indispensable tomar precauciones muy especiales y utilizar productos adaptados. Descubre nuestros consejos para que la piel de tu bebé se conserve suave, flexible y cómoda todos los días.
 

  • Elige siempre productos de higiene y de cuidados específicamente formulados para la piel de los bebés, hipoalergénicos y probados bajo control dermatológico y pediátrico.
  • Cada día, después del baño, hidrata suavemente el cuerpo y la cara de tu bebé con una crema hidratante liviana o una loción corporal, si tiene piel normal, o con un producto al Cold Cream, si tiene piel seca.
  • Aprovecha estos momentos de cuidados para ofrecer a tu bebé una pequeña sesión de masajes, si parece disfrutarlo: masajea suavemente todo su cuerpo con un producto de cuidados hidratante, hasta que penetre por completo, o con un aceite de masajes especial para bebés. El masaje es muy efectivo para relajar a tu bebé y prepararlo para dormir, pero también es un hermoso momento de complicidad entre ustedes.
  • Inspecciona la zona detrás de las orejas. Normalmente olvidada, esta zona es propensa a rozaduras y sequedad.
  • Para los labios de tu bebé y todas las zonas sensibles expuestas al sol, utiliza una barra hidratante.
  • Al salir de paseo con tu bebé en otoño o en invierno, cubre las zonas más delicadas (cabeza, nariz, garganta, orejas, manos, etc.) con un gorro, bufanda, guantes, etc. De esta forma, lo protegerás tanto de resfriados como de la acción resecante del frío.

 

 

 

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