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LOS PRODUCTOS MUSTELA

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LOS CONSEJOS MUSTELA


La piel de los bebés posee un capital en células originales, que se encuentra en sus niveles máximos al momento del nacimiento. Este capital de vida, único y valioso, también es extremadamente vulnerable durante los primeros años de vida, período en el que se genera la barrera cutánea. De hecho, todos los bebés tienen una piel más frágil y delicada que la de los adultos. Más delgada y más sensible, su piel también es más inmadura: la película hidrolipídica que la protege aún es muy fina, lo que la vuelve más vulnerable ante la agresión de agentes externos (viento, frío, calor, fricciones, productos dermocosméticos, etc.).
En algunos bebés, esta sensibilidad es mucho mayor: poseen un bajo umbral de tolerancia de la piel, por lo que reacciona de manera excesiva ante determinados factores normalmente bien tolerados. Estas pieles hipersensibles, que «no soportan nada», necesitan cuidados especiales para preservar su riqueza celular y recuperar la comodidad y la suavidad.

La piel hipersensible y reactiva
Los factores desencadenantes
Las causas de la intolerancia cutánea
El cuidado de las pieles hipersensibles y reactivas
¿Cuándo consultar?